Hace tiempo escribía historias, me encantaba escribir y últimamente he abandonado todas esas historias. Me encantaría tener algo más de tiempo y poder continuarlas, ya que algunas me gustaban de verdad. Éste es un fragmento de una de esas historias inacabadas, diría que no es la mejor que tengo, pero para poner un fragmento no está tan mal:
"Estaba sentada en la cama,
llorando, pues nunca antes me había sentido de aquella forma, lo echaba de
menos, él había sido mi vida y hacía semanas que se había marchado, no esperaba
volver a sentir algo como aquello nunca más, pero por lo que pasó a
continuación, quedó demostrado que estaba completamente equivocada.
Me levanté de la cama
secándome las lágrimas, abrí la ventana y miré hacia el mar que quedaba fuera, después
miré hacia arriba, hacia el cielo, había luna llena, las estrellas alumbraban
las calles y las farolas estaban fundidas, entonces, una luz débil pero hermosa iluminó
mi mirada, tuve la sensación de que a partir de entonces nada podría salir
mal. Miré otra vez mi habitación, la noche era fresca, pero no demasiado, no se
muy bien por qué, cogí mi bikini y me fui andando hasta la playa. Me coloqué el
bikini y caminé lentamente hacia la orilla, me mojé los pies, y poco a poco me metí en el agua, estaba fresca, pero no helada, perfecta. Caminé
lentamente por la arena, ya mentida en el agua, la cual estaba clara, y la arena era suave como la seda. Miré el
horizonte, no habia nadie allí, solo la luna y yo. Lentamente, me hundí en el
agua, para mojarme el pelo, y después volví a ponerme de pie, estaba a gusto
allí, el silencio era penetrante, pero no incómodo, pues se escuchaban las olas
rompiendo contra la orilla.
Caminé lentamente hacia dentro del mar, el agua me cubrió hasta la
cintura, pero no había corriente, de modo que no me movió, continué pensando, sola
en aquel paraíso que había descubierto a unos pocos metros de mi casa, pues
nunca antes se me había ocurrido ir allí de noche. Allí estaba
bien, una corriente de aire suave hizo que mi pelo revoloteara un poco,
sentí ganas de tumbarme en la arena. Salí del agua lentamente, sin ninguna
prisa, estaba sola y allí podía pensar sin que nadie me molestase, recogí mi
pelo mojado a un lado de mi cuello, me senté en la arena y contemplé el
océano… me dediqué a pensar, en que todo aquello era magnifico, en que debería
existir otro mundo, los mitos deberían ser ciertos, las sirenas, me hubiese
gustado vivir en un mundo donde no ocurriesen cosas como lo que me habia pasado
a mi. De repente, como un rayo, volvió a mi cabeza, ÉL, lágrimas solitarias y
silenciosas llenaron mis mejillas hasta convertirse en un mar de lagrimas, ahí
podia pensar, desahogarme y llorar en paz…
De repente,
noté una mano sobre mi hombro, era una mano fuerte, estaba caliente, me giré
asustada y contemplé la sombra de su rostro, pues no le veía bien..."
Tal vez algún día saque tiempo de donde no lo hay y pueda continuarlas, ya que llevan paradas muchos meses. Hace un par de años siempre estaba escribiendo y la verdad es que es algo que echo de menos, espero poder continuar, sobre todo con dos de ellas (que por cierto, no tienen nada que ver con ésta), ya que esas dos me encantan y les he dedicado mucho tiempo y muchos capítulos.
Por algo se empieza, yo he empezado por leer algún que otro capítulo de esas historias, una vez acabe, continuaré escribiendo. Algo que también echo de menos y que no puedo hacer desde verano, es el leer libros, pero los que yo quiera, no los que me mandan en el instituto. Soy la típica a la que en la maleta no le falta nunca un libro que leer y saca tiempo de donde sea, aunque sea antes de dormir. Es algo que me gusta desde pequeña y que últimamente he descuidado bastante. Recuerdo el verano pasado, me llevé unos cuantos porque no tenía muy claro cual me apetecería leer, así que cogí más que menos. Ese mismo día, al llegar al lugar en el que iba a pasar las próximas semanas, pasé por delante de una librería, y no pude evitar fijarme en cierto libro que me acabé comprando. Así que la conclusión es que me llevé demasiados libros para nada.
Pienso que leer es una buena forma de olvidarse por unos momentos de los problemas, olvidarse del lugar en el que estás y desconectar. Siempre lo he utilizado como un medio de escape, y a partir de ahora, volveré a hacerlo, ya que es una buena forma de soñar, y si el libro no te gusta, siempre puedes dejarlo y coger otro.