"Caminante, no hay camino, se hace el camino al andar".

sábado, 24 de marzo de 2012

Destino

El Destino, ¿Qué es el Destino? ¿Alguien que escribe el libro de tu vida? ¿Alguien que puede decidir cuando acabará todo y no te dejará despedirte de las personas que amas? ¿Alguien que mueve los hilos de tu vida y para quien sólo eres una marioneta? Te podrá hacer feliz, pero te podrá hacer sufrir las peores desgracias, quedarte sin lágrimas de tanto llorar, que te duela hasta el punto de quebrársete la voz, podrá hacer contigo lo que le plazca... pero tú no podrás evitarlo.
¿Y si un día se cansa de escribir, y piensa en darle un toque emocionante a la historia de tu vida? Sólo por diversión propia, aunque duela. ¿Y si le da por poner a alguien especial en tu vida y a sangre fría, como si nada, hace que se vaya, que sólo fuera un cruce momentáneo en tu camino? ¿Entonces qué? ¿Qué harás?
No podrías hacer nada y eso es lo que más rabia me da, por eso yo prefiero pensar que soy la dueña de mi Destino, que no hay ningún libro escrito, que sólo yo puedo decidir por qué camino tirar, si parar o retroceder y más tarde seguir adelante. Ganarás muchas batallas, y también habrá muchas que pierdas, te caerás y arrastrarás, pero podrás decidir cuando levantarte. Tal vez nos volvamos a caer con la misma piedra, y no dos veces, sino tropecientas. Pero podremos ver cuando estamos listos para levantarnos, y hacerlo, tal vez con ayuda o sin ella, pero sólo cuando creamos de verdad que podemos hacerlo. Yo no creo en el Destino, prefiero aprender de mis errores y volver a cometer las mismas estupideces si quiero, hacer locuras, caerme, y si alguna vez no consigo levantarme, o tardo demasiado en estar preparada para ello, seguir hacia adelante de rodillas hasta que me vea capaz de hacerlo, de saltar y gritar que sólo yo, decido lo que hacer con mi vida. Yo no soy una marioneta, no soy un juguete con el que otro pueda divertirse. ¿Y tú?

sábado, 10 de marzo de 2012

Las cosas sólo ocurren una vez.

Siempre hay un momento, en el que el camino que hemos construido junto a esa otra persona, comienza a separarse... Tratas de luchar por recuperar lo de antes, dejas todo atrás y llega un momento en el que sólo lo ves a él... Pero de repente, un día, sin más, te das cuenta de que todo ha terminado de verdad... que ya no hay vuelta atrás... lo sientes y justo entonces, empiezas a recordar en qué momento empezó todo y descubres, que todo empezó mucho antes de lo que pensabas... y es ahí, justo en ese momento, cuando te das cuenta de que las cosas sólo ocurren una vez, por mucho que te esfuerces ya no volverás a sentir lo mismo, ya nunca volverás a tener la sensación de estar a tres metros sobre el cielo...
Y a pesar de que exista el amor verdadero, si la otra persona no te demuestra lo que siente, llega un momento en el que te cansas, no puedes estar esperándolo toda la vida... porque el corazón... ese corazón que ahora mismo está hecho pedazos... también se cansa de sufrir... de las falsas ilusiones y de no saber... y ese corazón, llega un momento en el que sólo desea recoger todos y cada uno de los pedacitos, llevárselos a otra parte, un lugar muy lejano... donde nunca los puedas volver a encontrar, donde ir pegándolos y donde reconstruirse poco a poco... y sí, llegará el momento en el que las heridas cicatrizarán... Pero, ¿Sabes qué? Esas cicatrices seguirán ahí... pueden pasar días, meses años o décadas, pero esas cicatrices jamás se borrarán... porque quedaron grabadas a fuego en tu piel... y cuando menos lo quieras... te acordarás de esa persona que tanto te hizo sentir... con la que te sentiste tan especial... y que al fin y al cabo... tanto te hizo sufrir... y quizá llegue otra persona a tu vida... si... quizá vuelvas a enamorarte... quizá llegue un momento en el que creas que lo has olvidado... pero no, no puedes engañarte a ti misma... ya que cuando llegue la noche, sola en tu cama, o tal vez acompañada, y no te puedas dormir... lo único que se te vendrá a la cabeza, la única persona en la que pensarás... será él... todo lo que pasó... todo lo que no pasó...
Y querrás seguir hacia adelante con tu vida, y estarás en tu derecho... pero jamás volverás a sentirte así... jamás volverás a estar a tres metros sobre el cielo... porque como ya he dicho antes... las cosas sólo ocurren una vez...

sábado, 3 de marzo de 2012

Misión.

Es duro que alguien importante para ti, ya sea tu novio, tu amigo o tu prima... sea militar y se tenga que ir de misión. Ves las noticias cada día y los meses pasan cada vez más rápido, se acerca el momento y tú sientes que te mueres por dentro. Ves las cosas que tienen que hacer los soldados cada día, en las noticias, o en alguna película. Es duro pensar que él tendrá que hacer esas cosas y ni siquiera eres capaz de situarlo en ese lugar.
Sí, es duro pensar que esa persona tendrá que tratar así a alguien, tendrá que disparar... y quitar una vida, o centenares... Pero es más duro pensar en una situación a la inversa, en la persona que está al otro lado del objetivo y no se pensará ni por un momento el apretar el gatillo, porque está entrenado para eso, y sí, él también lo está... Sólo que ni siquiera puedes imaginártelo. Porque, cuando piensas en esa persona, piensas en su sonrisa, su alegría, y en lo que te hace reír, en todos los momentos que habéis pasado juntos... Y no puedes ni pensar que podría apretar el gatillo...
No puedes imaginártelo en una situación así, ni siquiera quieres hacerlo. Pero sobre todo, no puedes soportar el hecho de que él no pudiese disparar... Las consecuencias... Ya que, o es su vida, o la del cabrón que no se lo pensaría dos veces... Yo, se que no podría soportarlo, y de hecho, me duele pensar en esos seis meses... Pensar en que no sabré cómo estará, si está bien, si no lo está...
Y sé que serán los meses más largos de mi vida y que cada día pensaré en todo ésto, deseando con todas mis fuerzas, mi corazón, y mis ganas, que pasen esos malditos meses que sin duda alguna, serán los peores de mi vida.

Y yo sé que volverás, porque simplemente no puedo ni imaginarme el caso contrario, no podría soportarlo... Así que, volverás. Y todos esos horribles meses quedarán en el olvido con tan solo una mirada, una sonrisa y un abrazo.