"Caminante, no hay camino, se hace el camino al andar".

jueves, 12 de abril de 2012

Arrepentimiento.

Supongo que siempre quise ser valiente, ser de esas personas que no le tienen miedo a nada. Siempre tuve algo por lo que luchar y últimamente me estoy dando cuenta de que soy más dura por fuera que por dentro.
Muchas veces me he sentido feliz y poco más tarde me he roto. He decidido hacer como si nada me importara, y lo único que me gusta de todo eso, es que por unos momentos hasta yo misma me lo creo. Después llega la recaída, cuando intentas levantarte del suelo porque ya ha pasado el tiempo suficiente. Yo nunca me rendí, tropecé y caí mil veces por culpa de la misma piedra, y supongo que lo volvería a hacer. Habrá personas que piensen que me gusta sufrir, que me gusta pasarlo mal, y ese dolor... pero se equivocan, lo que a mí me gusta es la felicidad que siento por unos momentos. Es como cuando vas a caerte, por unos momentos estás en el aire, no duele, pero cuando ya has caído y estás en el suelo, sientes, algunas veces, un terrible dolor. Supongo que eso es lo que me pasa a mí.

Debería decir que siempre he luchado por lo que he querido conseguir de verdad, por lo que realmente he pensado en algún momento que valía la pena. Siempre tuve una meta que alcanzar, un sueño que cumplir, pero supongo que esos sueños se esfumaron cuando puse los pies en el suelo.
Lo que más deseo ahora mismo es sentirme preparada para levantarme de nuevo y tirar por otro camino, ya que este no me está dando los resultados esperados. Diría que las decisiones que he estado tomando no han sido las más acertadas ya que me han hecho meterme en demasiados problemas.
Muchas veces he estado a punto de llamar y no lo he hecho, supongo que por orgullo. Y creo que ese orgullo es el que al final me ha hecho sentirme así. Tal vez, si hubiese hecho caso a mi corazón desde el principio, y hubiese escuchado a aquellas personas que de verdad querían ayudarme dándome buenos consejos, yo no hubiese cambiado tanto. Ahora mismo seguiría con esa sonrisa en los labios y no debería intentar auto-convencerme de que nada de lo que está pasando me importa, ya que sería de verdad. Creo que desde hace unos meses, me he caído tantas veces que esa sonrisa se ha ido disipando. Hay momentos en los que me vuelvo a sentir yo misma, y eso me gusta. Pero hay otros en los que me siento demasiado perdida, sin saber hacia donde tirar, y eso me da miedo. Me dijeron que estamos más seguros aferrándonos al pasado y que por eso mismo nos da miedo el futuro, porque es algo que no conocemos, personalmente, creo que esa frase tiene toda la razón, pero soy de las que piensan que el pasado no volverá, por mucho que lo queramos, porque de verdad que me gustaría y de algún modo, sigo esperando a que vuelva. Querría poder cambiar tantas cosas que ni siquiera sabría por donde empezar, cosas que he hecho y cosas que no, cosas que he dicho y de las cuales me arrepiento y cosas que nunca llegué a decir. Querría haber llamado cuando aún podía hacerlo y no haberme confiado en que lo podría hacer más adelante. Me encantaría cambiar demasiadas cosas, pero supongo que ya de nada me arrepiento, ya que todo eso me ha llevado a ser quien soy y de todas formas, el arrepentimiento, en la mayor parte de las ocasiones, no sirve de nada.

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