He estado casi un mes sin escribir y es que me han pasado algunas cosas que me quitaron las ganas, la siguiente entrada lo explica todo. Últimamente he ido bastante a mi aire y para mi sorpresa, ha aparecido una persona que me hace sonreír. Pero de eso no es de lo que quiero hablar en esta entrada, ésto será una despedida.
Llegó un momento en el que nuestros caminos se iban separando mientras caminábamos aunque intentáramos cogernos de la mano. La culpable de todo fue aquella enemiga de las relaciones, sí, ya me entendéis, la maldita distancia. Y aunque sabía desde el primer momento que en algún punto del camino nos separaría, tú me hiciste luchar por aquellas cosas que nacieron en mi interior, por todos esos nuevos sentimientos que creaste en mi. Y, aunque suene irónico, fuiste el que primero se dio por vencido y eso me duele. Aunque sabía que ésto sucedería, aunque no me llegaba a creer las promesas porque todo parecía demasiado bonito para ser verdad, aquel "Lo siento pero no puedo enamorarme de un móvil" me rompió. Nos perdimos en algún punto del camino, por cobardes, por no actuar cuando podíamos hacerlo, por la presión y por los celos que no debieron surgir en aquel momento. Y aquí dejo mis últimos pensamientos hacia ti, porque pensarte hace que me ría de la pura ironía de toda esta historia, por no llorar. Y así intentaré recordar como olvidarte, como dice aquella canción. Y dejaré apartada nuestra canción porque la verdad es que no me gusta escucharla, cuando todo parecía tan real me hacía sonreír, pero ya no, y no seré la que se dañe por ti. Hemos compartido muchos momentos que no quiero olvidar, noches bajo las estrellas, lágrimas al decir "adiós", llamadas telefónicas y sobre todo horas hablando por whatsapp, pero ya no, ya no volverá a ser lo mismo. Seguiré por mi camino y tal vez el destino nos vuelva a unir porque quizá aún no sea el momento, como pasó hace tres o cuatro años. Y aunque me duela, pienso que la verdad es que si te estabas enamorando porque esas cosas se notan, y tal vez sea eso lo que te dio miedo, el tener que dejar allí a tu familia y amigos para venir conmigo, y lo entiendo. Tantas noches pensé en que era una egoísta y no podía hacerte eso... Demasiadas. Tantas veces estuve a punto de decirte que no quería que vinieras, cuando no era verdad. Y así, dejo escritos mis últimos versos hacia ti. Ya que aunque ésto haya salido mal no significa que me vaya a hundir. No estoy mal y es la verdad, ya que lo veía venir desde hacía un tiempo. Solamente espero que seas feliz.
Ésto es una despedida, no sé si es un adiós o un hasta pronto, el destino lo dirá.
Hasta que nuestros caminos se vuelvan a encontrar.
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