"Caminante, no hay camino, se hace el camino al andar".

lunes, 30 de abril de 2012

A base de golpes.

A base de golpes mi corazón aprendió... Y poco a poco una capa de hielo de él se apoderó, lo cubrió...
La vida algo me enseñó, a base de golpes mi corazón aprendió...
Aprendí a no fiarme de las apariencias, a no pensar en que todo saldrá bien para después llevarme un golpe que no esperaba. Pensé en que la vida siempre nos guarda algo bueno y no sé si estaría equivocada. Aún no he encontrado mi lugar y esos golpes de vez en cuando me los sigo llevando por bajar la guardia. Sabes lo que es, estar todo el día pensando en si realmente lo que te dicen es cierto? En si realmente hay alguien a quien le importe, de verdad? Cuantas personas me echarían de menos si desapareciera, cuantos me llamarían, cuantos me buscarían... Tal vez uno o dos, tal vez descubriese a mas falsos amigos y mas falsas sonrisas que te hacen confiar. 
Me dicen que soy desconfiada, pero es que tengo miedo, tengo miedo a llevarme mas golpes porque demasiadas veces escuché al corazón en lugar de a la cabeza y mi corazón falló. Y mas tarde tuve que recoger todos los pedazos, hasta que esa capa apareció, hasta que aprendí a creerme que nada importa. Que un día es un día mas, y que simplemente hay que levantarse y fingir que vives, fingir que sonríes y fingir que eres feliz. Tantas veces salí a la calle sonriendo después de haberme ahogado en un mar de lágrimas... Tantas veces me prohibí llorar por orgullo y decidí tragar, pasar de todo, pasar del mundo. Tantas veces no quise levantarme de la cama porque sabía que iba a ser un día más, otro día más igual que ayer... Por eso mismo, la vida me enseñó a no mostrarme a la mayoría de gente, a guardar para mi lo que siento muchas veces, ya que la gente solo pretende enterarse, no ayudar...
Cuantas veces me perdí en el camino, cuantas veces no supe si retroceder o mirar al frente... me muestro fría ante la gente, incluso borde a veces porque siento que tarde o temprano me van a fallar como demasiadas veces ha ocurrido ya... Que amigos de verdad se cuentan con los dedos de una mano, que amores eternos no existen y que sonrisas falsas son la mayoría...

He aprendido a confiar solo en aquel que me lo demuestre, porque a base de golpes, se aprende...

viernes, 20 de abril de 2012

I'm gonna be strong.

http://www.youtube.com/watch?v=opPEI_LMxRw

Después de llevar tanto tiempo haciéndome la fuerte, haciendo como que puedo con todo... me he derrumbado. Hoy lo he soltado todo, me he desahogado, he gritado y he llorado. Y la que ha estado escuchándome ciertas cosas que he podido decir, no todo, porque no puedo o no quiero contarlo todo, pero quien ha estado escuchándome, ha sido mi madre.
Me ha dado un abrazo y la verdad es que lo necesitaba. Y mientras me abrazaba me ha dicho unas palabras que me han llegado muy dentro "Habrá pozos que no puedas evitar, te caerás y te volverás a levantar. Pero hay caídas que podemos evitar".
Éstas palabras me han hecho reflexionar y pensar en que quiero seguir intentándolo. Las montañas no se mueven solas, voy a ser fuerte de verdad, voy a dejar de hacer como que lo soy y voy a empezar a serlo. Voy a cambiar ciertos aspectos de mi vida que no me gustan y así tal vez, poder ser feliz.
He dejado este link porque esa canción realmente dice muy bien todo lo que hay, todo lo que pasa. Lo realmente duro es la subida, y creo que vale la pena.
Así que a partir de ahora voy a intentar volver a ser quien era, tal vez no lo consiga al cien por cien porque los golpes, las caídas y los errores nos hacen cambiar, tomar distintos caminos que podrán o no ser los correctos, pero al fin y al cabo son los que hemos elegido.

jueves, 19 de abril de 2012

Hilf mir fliegen.

http://www.youtube.com/watch?v=5CzBaXaoDK8&fb_source=message

Ésta canción sigue moviéndome los hilos. Han pasado casi cuatro años desde la primera vez que la escuché, recuerdo que se me puso la piel de gallina, haciendo que me erizara entera. Hoy, sigue produciendo el mismo efecto en mi. Supongo que siempre tuvo un significado especial para mí, y aún, cuando cierro los ojos, vuelvo a sentirme como aquella niña que iba con su mejor amiga a las Fanparty's, que gritaba al ver salir a "TOM" al escenario porque para ella era su ídolo. Nos volvíamos locas cada vez que veíamos a los gemelos, cada vez que escuchábamos su voz. Recuerdo a aquellas dos niñas que hacían lo imposible por no perderse las quedadas, que mentían, se escapaban, y de alguna manera conseguían mantener su secreto. Recuerdo que estábamos "enamoradas", recuerdo muchas cosas.

Como aquella vez, aquella vez en la que todo me salía mal, que ya nada tenía sentido. Que no sabía cómo pasar página, pero tú acudiste a mí, me ayudaste y me dedicaste cierta canción "Don't Jump". Eso significó mucho para mí, y aún sigo guardando aquella carta que  me escribiste, aquella carta que ahora mismo tengo entre mis manos, porque sinceramente, tus palabras fueron muy grandes para mí. Y gracias a ti, encontré el camino para salir del pozo en el que había caído.
Porque eres única, tú y sólo tú haces que quiera pasar página, que quiera levantarme cuando me caigo. Sólo tú consigues hacerme sonreír en el peor de los momentos. Y sabes una cosa, leyendo la carta he visto que ya cuando teníamos 14 años decíamos de irnos a vivir juntas, poder hacerlo sería algo increíble.

Mediante tus sonrisas, tu apoyo, tu TODO me hiciste querer seguir hacia adelante. Tus palabras me hicieron ver mi vida desde otra perspectiva, en la que vi que podía con aquello porque al fin y al cabo, te tenía a ti. Simplemente al leer tus palabras aquel día, ver esta canción al final de la carta y ver que me decías lo siguiente, intenté luchar por todo:

"NO SALTES (Don't jump -en español-, léela detenidamente y piensa que quien te dice esto soy yo... por favor).


Sobre la cima de la azotea
el aire es tan frío y tranquilo
digo tu nombre en silencio
no haces nada para oírlo ahora mismo.


Los ojos de la ciudad
cuentan las lágrimas que caen
cada una, una promesa de algo
que no encontraste.


Grito en la noche para ti
no lo hagas de verdad
no saltes.


Las luces no te guiarán,
ellas te engañan
no saltes.


No dejes ir los recuerdos
tuyos y míos
el mundo no opina


Por favor no saltes


Tú abres los ojos
pero no puedes recordar porque la nieve
cae silenciosamente
tú solamente no puedes sentirlo más.


En algún sitio encima de aquí
te perdiste en tu dolor.
Sueñas con el final
para empezar una vez más.


Grito en la noche para ti
no lo hagas de verdad
no saltes


Las luces no te guiarán
ellas te engañan
no saltes.


No dejes ir los recuerdos
tuyos y míos
el mundo no opina.


Por favor, no saltes...
Por favor, no saltes...


Y si eso no te frena, yo salto por ti... "

Hemos vivido momentos muy grandes, muchos recuerdos que se mantienen vivos aún en nosotras. Y sabes, tal vez este grupo siga siendo tan especial para mí... porque fue lo que nos unió. TE ADORO.

martes, 17 de abril de 2012

Libertad.

Sólo unas pocas cosas me hacen sentir en paz, relajada y de alguna manera, libre. Pocas sensaciones se pueden comparar a la de la libertad.
Éstas son algunas de las cosas que me hacen sentir así, en los momentos en los que no me preocupa nada ni nadie.


 -Montar a caballo. Sentir como la brisa acaricia mi pelo mientras galopamos.

 -Estar al borde de un precipicio. Sí, me encantan las alturas.

-Los acantilados. Vuelvo a repetir, las alturas. Da igual si da a un valle, si da al mar, no importa. Aunque diría que esa sensación se incrementa si da al mar.

-Tumbarme en la arena mientras escucho las olas romper contra la orilla y/o música, mientras el sol acaricia mi piel. (Cullera, podría decirse que es mi "Locus amoenus").


Éstas sólo son algunas de las cosas que me hacen sentir bien, hay muchas más, pero para qué ponernos a contarlas, simplemente, disfrutémoslas.






Madurar.

Cuando caemos nos dicen que hay que madurar, levantarnos y seguir hacia delante, y la mayoría de veces tienen razón. Pero, ¿Qué pasa si te apetece seguir en el suelo e intentar levantarte más adelante?, ¿Qué pasa si quieres ser inmadura por un tiempo? O si simplemente, aunque no tenga nada que ver con haberte caído, quieres comportarte como una niña, como la niña que un día fuiste y que quieras darte cuenta o no, sigues llevando dentro.
Sólo busca en tu interior, es bueno de vez en cuando despreocuparse, es bueno reírse a carcajadas y ser feliz. Son buenas las locuras y son buenas esas amistades que te acompañan en ellas muchas veces.

Quiero volver a sentirme como una niña, preocuparme sólo de esconderme bien para que no me encuentren o tocar la pared y gritar "por mí y por todos mis amigos". Quiero correr sin que nadie me mire mal, quiero gritar, saltar y jugar a que puedo volar. Cuando eres pequeño no importa lo que hagas, todo queda ahí, eres un niño inocente y la gente no le da mayor importancia. No tienes problemas y cualquier cosa mala que hagas, simplemente "es cosa de niños". A estas edades que tenemos ahora, cuando te ven así, riéndote por nada, o haciendo cualquier cosa, o estas borracho, o estás loco.

Siguen habiendo ciertas personas que hacen que saque a esa niña que aún llevo dentro, personas que me hacen sentir feliz, desconectar, decir barbaridades, hacer locuras, hacer el tonto y luego reír, y volver a hacerlo cuando recuerdas esos momentos meses o años más tarde. Porque madurar y hacerse mayor no significa que tengamos que matar a ese niño interior. Habrá momentos en los que tengamos que tomar decisiones difíciles, tener la cabeza en su sitio y probablemente la sangre fría. Habrá momentos en los que tengamos que hacer lo contrario que nos dicte el corazón porque la cabeza nos diga que es lo mejor. Pero habrá, siempre, pequeños momentos en los que puedas ser una persona inmadura, convertirte en una cría y soñar.

lunes, 16 de abril de 2012

Poema.

CANCION DEL ESPOSO SOLDADO 
. 
He poblado tu vientre de amor y sementera, 
he prolongado el eco de sangre a que respondo 
y espero sobre el surco como el arado espera: 
he llegado hasta el fondo. 
. 
Morena de altas torres, alta luz y ojos altos, 
esposa de, mi piel, gran trago de mi vida, 
tus pechos locos crecen hacia mi dando saltos 
de cierva concebida. 
. 
Ya me parece que eres un cristal delicado, 
temo que te me rompas al más leve tropiezo, 
y a reforzar tus venas con mi piel de soldado 
fuera como el cerezo. 
. 
Espejo de mi carne, sustento de mis alas, 
te doy vida en la muerte que me dan y no tomo. 
Mujer, mujer, te quiero cercado por las balas, 
ansiado por el plomo. 
. 
Sobre los ataúdes feroces en acecho, 
sobre los mismos muertos sin remedio y sin fosa 
te quiero, y te quisiera besar con todo el pecho 
hasta en el polvo, esposa. 
. 
Cuando junto a los campos de combate te piensa 
mi frente que no enfría ni aplaca tu figura, 
te acercas hacia mi como una boca inmensa 
de hambrienta dentadura. 
. 
Escríbeme a la lucha siénteme en la trinchera: 
aquí con el fusil tu nombre evoco y fijo. 
y defiendo tu vientre de pobre que me espera, 
y defiendo tu hijo. 
. 
Nacerá nuestro hijo con el puño cerrado, 
envuelto en un clamor de victoria y guitarras, 
y dejaré a tu puerta mi vida de soldado 
sin colmillos ni garras. , 
. 
Es preciso matar para seguir viviendo. 
Un día iré a la sombra de tu pelo lejano. 
Y dormiré en la sábana de almidón y de estruendo 
cosida por tu mano. 
. 
Tus piernas implacables al parto van derechas, 
y tu implacable boca de labios indomables, 
y ante mi soledad de explosiones y brechas, 
recorres un camino de besos implacables. 
. 
Para el hijo será la paz que estoy forjando. 
Y al fin en un océano de irremediables huesos 
tu corazón y el mío naufragarán, quedando 
una mujer y un hombre gastados por los besos. 


Gracias a mi profesora de castellano he descubierto a un poeta, la obra del cual no conocía, y debo decir que hay varios poemas que me gustan mucho. Aquí dejo uno de ellos.


Miguel Hernández.

domingo, 15 de abril de 2012

Contradicciones.

Algo me hizo pensar que nunca acabaría, pero me equivoqué. Me gustaría poder pensar que esta vez será como las demás pero no es lo que siento. Ni te imaginas cuánto echo de menos esos momentos. No sabes el tiempo que paso al día recordando e imaginando. Lo he dicho muchas veces, y es que lo único que quiero es que seas feliz, supongo que más aún que serlo yo misma. Me duele ver que estás sufriendo y que no puedo hacer nada. No dejo de contradecirme y eso es algo que me hace sentir mucha rabia. Pienso en que puedo olvidarme de todo, engañarme o intentar olvidar de verdad, y al segundo siguiente lo que siento es que en realidad no quiero hacerlo, no quiero dejar ésto de lado ni olvidar. Digo que no te volveré a buscar, que no te volveré a llamar, pero acabo haciéndolo muchas veces. Siento que algo en mí ha cambiado, que marcaste un antes y un después y que ya no puedo remediarlo. Sinceramente ya no sé lo que hacer, no se lo que es mejor porque ya nada me parece bien. Una vez alguien me dijo (y me he dado cuenta de que tenía razón), que cuando estás, simplemente con que estés en el mismo sitio que yo, aunque no hablemos, parece que tenga algo más de vida y cuando te vas, me apago. Pasa lo mismo cuando creo que estarás en un sitio y al final resulta que no, me decepciono y no estoy igual aunque intente disimularlo.

Supongo que hay personas que tienen razón cuando me dicen mentirosa y es que se me da muy bien. Habrá gente que se pregunte el por qué de que diga ésto, pues bien. El otro día alguien me dijo algo relacionado contigo, me sentó un poco mal, pero pareció no importarme... porque en ese momento me auto-convencí de que no me importabas.

La gente me dice que pase página, que no es tan difícil pero no lo entienden. Ya no es que no pueda pasar página, cambiar de libro o simplemente cerrarlo... es que en realidad no quiero hacerlo. Llamadme masoca, decidme que me gusta sufrir y os equivocaréis, o tal vez no, en realidad no lo se. Supongo que prefiero estar mal mientras intento que tú estés bien. Quién sabe, quizá ésto acabe algún día.

jueves, 12 de abril de 2012

Arrepentimiento.

Supongo que siempre quise ser valiente, ser de esas personas que no le tienen miedo a nada. Siempre tuve algo por lo que luchar y últimamente me estoy dando cuenta de que soy más dura por fuera que por dentro.
Muchas veces me he sentido feliz y poco más tarde me he roto. He decidido hacer como si nada me importara, y lo único que me gusta de todo eso, es que por unos momentos hasta yo misma me lo creo. Después llega la recaída, cuando intentas levantarte del suelo porque ya ha pasado el tiempo suficiente. Yo nunca me rendí, tropecé y caí mil veces por culpa de la misma piedra, y supongo que lo volvería a hacer. Habrá personas que piensen que me gusta sufrir, que me gusta pasarlo mal, y ese dolor... pero se equivocan, lo que a mí me gusta es la felicidad que siento por unos momentos. Es como cuando vas a caerte, por unos momentos estás en el aire, no duele, pero cuando ya has caído y estás en el suelo, sientes, algunas veces, un terrible dolor. Supongo que eso es lo que me pasa a mí.

Debería decir que siempre he luchado por lo que he querido conseguir de verdad, por lo que realmente he pensado en algún momento que valía la pena. Siempre tuve una meta que alcanzar, un sueño que cumplir, pero supongo que esos sueños se esfumaron cuando puse los pies en el suelo.
Lo que más deseo ahora mismo es sentirme preparada para levantarme de nuevo y tirar por otro camino, ya que este no me está dando los resultados esperados. Diría que las decisiones que he estado tomando no han sido las más acertadas ya que me han hecho meterme en demasiados problemas.
Muchas veces he estado a punto de llamar y no lo he hecho, supongo que por orgullo. Y creo que ese orgullo es el que al final me ha hecho sentirme así. Tal vez, si hubiese hecho caso a mi corazón desde el principio, y hubiese escuchado a aquellas personas que de verdad querían ayudarme dándome buenos consejos, yo no hubiese cambiado tanto. Ahora mismo seguiría con esa sonrisa en los labios y no debería intentar auto-convencerme de que nada de lo que está pasando me importa, ya que sería de verdad. Creo que desde hace unos meses, me he caído tantas veces que esa sonrisa se ha ido disipando. Hay momentos en los que me vuelvo a sentir yo misma, y eso me gusta. Pero hay otros en los que me siento demasiado perdida, sin saber hacia donde tirar, y eso me da miedo. Me dijeron que estamos más seguros aferrándonos al pasado y que por eso mismo nos da miedo el futuro, porque es algo que no conocemos, personalmente, creo que esa frase tiene toda la razón, pero soy de las que piensan que el pasado no volverá, por mucho que lo queramos, porque de verdad que me gustaría y de algún modo, sigo esperando a que vuelva. Querría poder cambiar tantas cosas que ni siquiera sabría por donde empezar, cosas que he hecho y cosas que no, cosas que he dicho y de las cuales me arrepiento y cosas que nunca llegué a decir. Querría haber llamado cuando aún podía hacerlo y no haberme confiado en que lo podría hacer más adelante. Me encantaría cambiar demasiadas cosas, pero supongo que ya de nada me arrepiento, ya que todo eso me ha llevado a ser quien soy y de todas formas, el arrepentimiento, en la mayor parte de las ocasiones, no sirve de nada.

sábado, 7 de abril de 2012

Falsas sonrisas

Estoy conociendo a una persona que se está convirtiendo en un buen amigo. La gente me había dicho muchas cosas de él, que no me fiara, que su sonrisa engaña. Yo no tenía muy claro lo que hacer, no confiaba demasiado, pero ayer pasamos una buena tarde de risas y secretos, y aprendí que tendré que caerme yo sola para poder levantarme, que tendré que cometer mis propios errores y no conformarme con lo que aprendieron otros. Pensé que él también merece un voto de confianza, una oportunidad para demostrar que no tenían razón.
Es cierto que una sonrisa puede esconder miles de emociones, que puede tener un millón de significados. Una sonrisa puede esconder tristeza, mentiras, puede esconder tantas cosas que no podríamos imaginarnos... Una sonrisa es la mejor máscara que alguien se puede poner, es lo mejor que puedes hacer si tienes algo que ocultar... Pero eso no significa que todas las sonrisas sean falsas, que ninguna de ellas sea de verdad. Espero no estar equivocándome con él, y espero no tener que levantarme dentro de un tiempo, porque eso significaría que me he caído.

miércoles, 4 de abril de 2012

Historias.


Hace tiempo escribía historias, me encantaba escribir y últimamente he abandonado todas esas historias. Me encantaría tener algo más de tiempo y poder continuarlas, ya que algunas me gustaban de verdad. Éste es un fragmento de una de esas historias inacabadas, diría que no es la mejor que tengo, pero para poner un fragmento no está tan mal:


"Estaba sentada en la cama, llorando, pues nunca antes me había sentido de aquella forma, lo echaba de menos, él había sido mi vida y hacía semanas que se había marchado, no esperaba volver a sentir algo como aquello nunca más, pero por lo que pasó a continuación, quedó demostrado que estaba completamente equivocada.

Me levanté de la cama secándome las lágrimas, abrí la ventana y miré hacia el mar que quedaba fuera, después miré hacia arriba, hacia el cielo, había luna llena, las estrellas alumbraban las calles y las farolas estaban fundidas, entonces, una luz débil pero hermosa iluminó mi mirada, tuve la sensación de que a partir de entonces nada podría salir mal. Miré otra vez mi habitación, la noche era fresca, pero no demasiado, no se muy bien por qué, cogí mi bikini y me fui andando hasta la playa. Me coloqué el bikini y caminé lentamente hacia la orilla, me mojé los pies, y poco a poco me metí en el agua, estaba fresca, pero no helada, perfecta. Caminé lentamente por la arena, ya mentida en el agua, la cual estaba clara, y la arena era suave como la seda. Miré el horizonte, no habia nadie allí, solo la luna y yo. Lentamente, me hundí en el agua, para mojarme el pelo, y después volví a ponerme de pie, estaba a gusto allí, el silencio era penetrante, pero no incómodo, pues se escuchaban las olas rompiendo contra la orilla.  Caminé lentamente hacia dentro del mar, el agua me cubrió hasta la cintura, pero no había corriente, de modo que no me movió, continué pensando, sola en aquel paraíso que había descubierto a unos pocos metros de mi casa, pues nunca antes se me había ocurrido ir allí de noche. Allí estaba bien, una corriente de aire suave hizo que mi pelo revoloteara un poco, sentí ganas de tumbarme en la arena. Salí del agua lentamente, sin ninguna prisa, estaba sola y allí podía pensar sin que nadie me molestase, recogí mi pelo mojado a un lado de mi cuello, me senté en la arena y contemplé el océano… me dediqué a pensar, en que todo aquello era magnifico, en que debería existir otro mundo, los mitos deberían ser ciertos, las sirenas, me hubiese gustado vivir en un mundo donde no ocurriesen cosas como lo que me habia pasado a mi. De repente, como un rayo, volvió a mi cabeza, ÉL, lágrimas solitarias y silenciosas llenaron mis mejillas hasta convertirse en un mar de lagrimas, ahí podia pensar, desahogarme y llorar en paz…

De repente, noté una mano sobre mi hombro, era una mano fuerte, estaba caliente, me giré asustada y contemplé la sombra de su rostro, pues no le veía bien..."


Tal vez algún día saque tiempo de donde no lo hay y pueda continuarlas, ya que llevan paradas muchos meses. Hace un par de años siempre estaba escribiendo y la verdad es que es algo que echo de menos, espero poder continuar, sobre todo con dos de ellas (que por cierto, no tienen nada que ver con ésta), ya que esas dos me encantan y les he dedicado mucho tiempo y muchos capítulos.
Por algo se empieza, yo he empezado por leer algún que otro capítulo de esas historias, una vez acabe, continuaré escribiendo. Algo que también echo de menos y que no puedo hacer desde verano, es el leer libros, pero los que yo quiera, no los que me mandan en el instituto. Soy la típica a la que en la maleta no le falta nunca un libro que leer y saca tiempo de donde sea, aunque sea antes de dormir. Es algo que me gusta desde pequeña y que últimamente he descuidado bastante. Recuerdo el verano pasado, me llevé unos cuantos porque no tenía muy claro cual me apetecería leer, así que cogí más que menos. Ese mismo día, al llegar al lugar en el que iba a pasar las próximas semanas, pasé por delante de una librería, y no pude evitar fijarme en cierto libro que me acabé comprando. Así que la conclusión es que me llevé demasiados libros para nada.
Pienso que leer es una buena forma de olvidarse por unos momentos de los problemas, olvidarse del lugar en el que estás y desconectar. Siempre lo he utilizado como un medio de escape, y a partir de ahora, volveré a hacerlo, ya que es una buena forma de soñar, y si el libro no te gusta, siempre puedes dejarlo y coger otro.

lunes, 2 de abril de 2012

Para siempre.

Últimamente, lo único que quiero es que me den la beca del intercambio para irme lejos de aquí aunque sólo sea por ese mes. No hago más que intentar que cambien las cosas, pero ellas siguen en sus trece y no veo avances. Me gustaría que todo fuese como en un videojuego, dónde si la partida no te sale como tú quieres, no tienes más que borrarla y volver a empezar.
La vida no es así, no puedes borrar cada cosa que no te salga bien, no puedes empezar desde cero. Los cuentos no siempre tienen su final feliz, y hay veces en las que hasta los principes azules se destiñen.
Dicen que más vale intentarlo, ya que podría ser que ganaras, pero, ¿Y si estás harta de intentarlo y nunca sale? Y si cada vez que lo intentas... ¿te chocas con esa pared que nunca cede? Al final te cansas y llega un momento en el que no te quedan fuerzas para seguir intentándolo. No estoy segura de estar en ese punto de momento, pero tampoco lo veo demasiado lejos y eso no me gusta.

Con el tiempo aprendí a levantarme cuando me caigo, aprendí que no todos los amigos son de verdad y que no todos los amores son para siempre. Descubrí que hay muchas estrellas que no vemos brillar desde aquí, pero que aún así, están ahí. Con el tiempo aprendí a ser fuerte, o al menos a aparentarlo más de lo que lo soy. Dicen, que quien es frío, tiene un corazón hardiente. Yo sé que muchas veces me comporto de manera fría con las personas que menos lo merecen, que muchas veces no demuestro lo que siento, pero eso no significa que no tenga corazón o que no me importen, sólo que he aprendido a guardarlo tras una capa de hielo para evitar el sufrimiento. Tal vez por eso me cuesta tanto querer a las personas, pero eso sí, una vez alguien consigue traspasar esa capa de hielo, se queda en mí para siempre.

domingo, 1 de abril de 2012

Ya no me quedan lágrimas.

Que ya no tengo ganas de sonreír. Últimamente, y desde hace un tiempo, pocas sonrisas no han sido fingidas, y es que he perdido las ganas de tantas cosas... No le encuentro sentido a nada.
Me gustaría cambiar tantísimas cosas y veo que aunque lo intento y quiero hacerlo, de verdad, no puedo. Es algo que me está superando y no puedo evitarlo, cada día que pasa me hundo más y más en todo esto y no sé cómo salir.

Y lo que más me duele, lo que más me jode de todo es crearme ilusiones de cosas que acaban fracasando. Me han dicho demasiadas veces que la esperanza es lo último que se pierde, pero supongo que ahora mismo no me queda nada más que perder y estoy empezando a deshacerme de todo... incluso de ese sentimiento que antes siempre tenía... yo, recuerdo que era una persona optimista.

No puedo evitar irme a la cama y pensar en ti, eres el último pensamiento de cada día y el primero que tengo al despertar. Sonrío al pensar en momentos que pasamos, pero esa sonrisa se desvanece cuando pienso que ya no volverán a ser momentos tan sinceros como yo, al menos, pensaba que eran. Incluso, dudo de que todo aquello fuese verdad. Cuando no te creía, te extrañaba, pero ahora me doy cuenta de que en realidad yo tenía razón. Supongo que nunca te olvidaste de ella, y veo esos detalles ahora, cuando ya es tarde.

Tal vez, si hubiese hecho las cosas de otro modo... todo sería diferente, yo no pude cambiar nada de lo que sentías, pero tú si que conseguiste cambiar mis sentimientos, y supongo que eso es lo que más me jode de todo.

Estoy demasiado harta de todo y supongo que ahora lo que quiero hacer es centrarme y conseguir sacarme la carrera... Sólo porque sé que tendré que irme lejos al menos por un tiempo, y aunque me duela el no verte... tal vez duela menos que el sí hacerlo y ver cómo son las cosas. Aún así, sólo quiero que seas feliz, me duele que no pudiera ser conmigo, pero de alguna manera, aunque yo me sienta vacía por dentro, sólo quiero que lo seas.

Estoy cansada de llorar.