"Caminante, no hay camino, se hace el camino al andar".

martes, 22 de enero de 2013

31.

Pensando en quizás se convirtió en un sí rotundo. No entiendo por qué hay gente que piensa tanto las cosas, con lo fácil que es dejarse llevar y disfrutar esos pequeños momentos que pasamos juntos. Reír a carcajadas y hacer el tonto, porque aunque me digas que estoy loca, tú tampoco te quedas corto.

jueves, 17 de enero de 2013

Arriesgando.

No es que yo quiera convertirme en un recuerdo, pero no es fácil sobrevivir a base de sueños. Sé que vas a estar mejor cuando me vaya, que todo va a seguir como si nada. En la distancia no seré más tu parte incompleta.

Digamos que siempre hay baches y se suelen solucionar. Supongo que aún estamos a tiempo pero la verdad es que no tengo claro lo que quiero hacer. Creo que lo mejor es arriesgar y ver qué pasa, y eso es lo que llevo haciendo desde el principio. Espero que poco a poco todo vaya bien. Porque lo mejor que hay es ser correspondido por alguien. Tal vez sea yo, que soy demasiado exigente. Seguiré arriesgando, porque por lo menos por ahora creo que vale la pena arriesgar por ti.
Lo que odio de todo esto a la vez que me encanta, es la distancia que nos separa, porque pensé que así sería más fácil tener ganas de vernos, aunque tal vez los problemillas que hemos tenido estas últimas semanas nos haya impedido vernos y realmente eso se vuelve algo insoportable, no me gusta no verte. Espero que pronto podamos vernos y estar como antes. Ahora, a arriesgar se ha dicho!

sábado, 12 de enero de 2013

Te echo de menos.

Te echo tanto de menos... es increíble pensar que nunca te volveré a ver... Quedarme frente a tu lápida sin palabras, sin saber qué decir porque querría contarte tantas cosas que me han pasado estos dos meses... y saber que no puedo hacerlo me parte el alma.
La otra noche tuve un sueño, me desperté bañada en lágrimas porque sabía que era algo imposible pero que me gustaría tanto que ocurriera... De repente despertabas, y aunque al principio me asusté porque era imposible porque han pasado dos meses... lo único que podía hacer era abrazarte, darte besos y decir "te quiero" sin parar. Porque tú formaste una gran parte de mi, y ahora has dejado un hueco que nadie podrá llenar nunca... pero aunque me sienta vacía sin tu presencia, siempre estarás en mi corazón. Sé que estés donde estés siempre cuidarás de mi. Te quiero, te echo de menos.

martes, 8 de enero de 2013

Acostumbrándome.

Me empiezo a acostumbrar a él, en parte me gusta, pero tampoco me gusta mucho acostumbrarme a las personas. Supongo que es bueno tener en mente mi actual situación, porque los primeros días no me daba cuenta de las cosas y era como si nada de nada hubiese cambiado en mi vida, pero digamos que no es así.
No hablemos de para siempres, ni de futuro, ni siquiera de mañana, poco a poco y las cosas se verán sobre la marcha. Sólo así evitaremos decepcionarnos o tal vez agobiarnos. Por ahora, espero que vaya bien, es más, tengo el presentimiento de que lo hará.


sábado, 5 de enero de 2013

A pesar de todo, sonríe.


Esta es mi manera de sincerarme, quien quiera saber que es lo que de verdad siento no tiene más que leer lo que escribo.
Creo que en el instituto estoy perdiendo el tiempo, he perdido un año de mi vida repitiendo y aunque se está muy bien entrando y saliendo cuando se me antoja, me siento frustrada.
Con mis amigos me siento bien, pero hay veces que veo que algunas personas se alejan y aunque quiero recuperarlas… se me hace difícil… de todas formas no dejaré de intentarlo.
Por otra parte tengo ganas de hacerme el tatuaje ya, y como no encuentro la forma de ahorrar he decidido coger una hucha y todos los domingos meter parte de mi paga, sino nunca conseguiré hacérmelo.
También quiero sacarme el carnet del coche y trabajar, y la explicación de que no esté empeñándome demasiado en conseguir trabajo es que los únicos días que tengo para verle son los fines de semana.
En casa… digamos que los ánimos no están demasiado bien, quiero a mis padres, pero con los recientes acontecimientos como el fallecimiento de mi abuela, y el intento de suicidio de alguien cercano a nosotros, los nervios se pueden respirar en el aire.
Por otra parte, llamémoslo X, siempre me tiene harta. Diría que odio estar con esa persona porque saca lo peor de mí… No puedo evitar defender a mi madre si se mete con ella, no puedo reír  sus gracias durante más tiempo. Pintar una sonrisa de estúpida en mi cara cada vez que hace alguna de sus estupideces. No puedo aguantar más.

Siempre he dejado los problemas a un lado cuando salgo por la puerta, porque si, porque quiero ser feliz y no soy de esas personas que van todo el día lloriqueando. Diría que tengo problemas como todo el mundo, pero no impedirán que sonría y que intente seguir hacia delante, porque soy así. Y creo que con un poco de esfuerzo las cosas se pueden cambiar.
¿Queréis un consejo? No os dejéis vencer por nada, hay tiempos difíciles, muy difíciles y muy duros, pero al final de la tormenta siempre sale el sol. Dejad que os diga que aunque a veces se os pase por la cabeza que sois las personas más desgraciadas del mundo, que nunca nada os sale bien, que (como se lo escuché a alguien) no estaba hecho para encontrar el amor ni para ser feliz (mentira, porque ahora lo es)… no es cierto, sólo es una tormenta pasajera y acabaréis encontrando algo que os llene. Simplemente, apoyaros en los vuestros y pintaros esa bonita sonrisa, seguid adelante y no os dejéis pisotear por nadie.


Una nueva historia.

Escapémonos donde nadie nos busque, donde nadie nos pueda jamás encontrar. Vayámonos lejos, no demos explicaciones a nadie ni sigamos las normas comunes. Ven conmigo y te prometo que nada será tal y como conoces ahora. Creemos una nueva historia con nuestras propias normas y sobre todo, vivamos.


miércoles, 2 de enero de 2013

Lo que no entenderán nunca las mujeres.


Ella, joven, pálida, con una de esas profundas bellezas que más que en el
rostro –aun bien hermoso–, reside en la perfecta solidaridad de mirada, boca,
cuello, modo de entrecerrar los ojos. Era, sobre todo, una belleza para hombres,
sin ser en lo más mínimo provocativa; y esto es precisamente lo que no
entenderán nunca las mujeres.

“Cuentos de amor, locura y muerte” (H. Quiroga)


Año nuevo, vida nueva.

Después de estar unos meses disfrutando de la soltería, sin dar explicaciones a nadie y haciendo lo que quería cuando quería, he empezado una nueva etapa en mi vida con el año nuevo, he empezado una relación con alguien y espero que vaya bien. Aunque seguiré haciendo lo que quiera cuando quiera, tal vez en menos medida porque no es plan, pero los límites me los sé poner sola. Así que ahora que me he tirado a la piscina quiero ver si no me ahogo y si he hecho lo correcto. Para ser totalmente sincera, cosa que ya hablé con él, aún no me he acostumbrado a ésto, a nosotros por decirlo de alguna manera. Es cierto que llevamos un tiempo que ya parecíamos pareja, pero ahora lo somos y en cierta manera se me hace raro. Sólo queda decir, que la suerte nos acompañe. Año nuevo, vida nueva.