A base de golpes mi corazón aprendió... Y poco a poco una capa de hielo de él se apoderó, lo cubrió...
La vida algo me enseñó, a base de golpes mi corazón aprendió...
Aprendí a no fiarme de las apariencias, a no pensar en que todo saldrá bien para después llevarme un golpe que no esperaba. Pensé en que la vida siempre nos guarda algo bueno y no sé si estaría equivocada. Aún no he encontrado mi lugar y esos golpes de vez en cuando me los sigo llevando por bajar la guardia. Sabes lo que es, estar todo el día pensando en si realmente lo que te dicen es cierto? En si realmente hay alguien a quien le importe, de verdad? Cuantas personas me echarían de menos si desapareciera, cuantos me llamarían, cuantos me buscarían... Tal vez uno o dos, tal vez descubriese a mas falsos amigos y mas falsas sonrisas que te hacen confiar.
Me dicen que soy desconfiada, pero es que tengo miedo, tengo miedo a llevarme mas golpes porque demasiadas veces escuché al corazón en lugar de a la cabeza y mi corazón falló. Y mas tarde tuve que recoger todos los pedazos, hasta que esa capa apareció, hasta que aprendí a creerme que nada importa. Que un día es un día mas, y que simplemente hay que levantarse y fingir que vives, fingir que sonríes y fingir que eres feliz. Tantas veces salí a la calle sonriendo después de haberme ahogado en un mar de lágrimas... Tantas veces me prohibí llorar por orgullo y decidí tragar, pasar de todo, pasar del mundo. Tantas veces no quise levantarme de la cama porque sabía que iba a ser un día más, otro día más igual que ayer... Por eso mismo, la vida me enseñó a no mostrarme a la mayoría de gente, a guardar para mi lo que siento muchas veces, ya que la gente solo pretende enterarse, no ayudar...
Cuantas veces me perdí en el camino, cuantas veces no supe si retroceder o mirar al frente... me muestro fría ante la gente, incluso borde a veces porque siento que tarde o temprano me van a fallar como demasiadas veces ha ocurrido ya... Que amigos de verdad se cuentan con los dedos de una mano, que amores eternos no existen y que sonrisas falsas son la mayoría...
He aprendido a confiar solo en aquel que me lo demuestre, porque a base de golpes, se aprende...
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