"Caminante, no hay camino, se hace el camino al andar".

viernes, 15 de junio de 2012

Absurdas ilusiones.


                    "Si me hubiera parado a pensarlo, hubiera comprendido que mi devoción por Clara no era más que una fuente de sufrimiento. Quizás por eso la adoraba más, por esa estupidez eterna de perseguir a los que nos hacen daño..." (La sombra del viento).

Pensamos que las personas están ahí para hacer realidad nuestras absurdas ilusiones, es por eso que nos decepcionamos tanto al comprobar que todo fue un mero sueño. También es verdad que quien te quiere de verdad, lo hace en silencio, demostrándotelo con hechos y dejando a un lado las palabras, que tarde o temprano se las lleva el viento. Y es que toda esta historia no es más que una sombra de lo que un día fue. Es por eso que aunque no me cuestiono si te quise, ni si te quiero, debo encerrar todos los recuerdos para que dejen de doler, ya que como una vez escuché "Los recuerdos son peores que las balas".
Tal vez no jugué bien mis cartas, lo que sé es que lo hice lo mejor que pude. Dicen que hay que luchar por lo que quieres, pero es de sabios retirarse cuando la batalla ya está perdida. Si lo único que haces es ver la victoria de lejos, esa esperanza nunca muere, sólo que llega el momento en el que te das cuenta de que tal vez pases la vida viéndola desde esa perspectiva. Puede que con el tiempo esas ganas de luchar reaparezcan recargadas y puedas vencer. Mientras tanto, mejor será retirarse a sanar las heridas, y ya no a sanar, sino a cicatrizar, ya que abiertas parece que duelan más. Por mi experiencia, si no dejas de tocar una herida jamás cicatriza, y aunque esa herida llegué a cerrar, las cicatrices nos recordarán el pasado. Es difícil renunciar a aquello que te hace feliz, pero tal vez sea lo mejor que puedes hacer.

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