Y por fin, creo que vuelvo a tener esperanza, que veo el mundo con otros ojos. Vuelvo a distinguir los colores de las calles y aunque no te he olvidado, las cosas han cambiado para mi, porque me he dado cuenta de que aún puedo encontrar un resquicio de felicidad sin ti y sin tus abrazos. Ahora puedo decir que empiezo a sonreír de verdad, aunque haya pasado tanto tiempo desde la última vez que lo hice. No puedo evitar pensar en ti en muchos momentos de mi día a día, porque un lugar, una canción o un objeto me lo recuerda, o simplemente porque te cuelas entre mis pensamientos. Pero parece que ya estoy de pie de nuevo y que puedo seguir con mi camino, no diré que no vaya a mirar atrás de vez en cuando, o puede que más de lo que debería, pero ahora veo colores donde antes todo era gris.
Y si algún día me quieres buscar, hazlo donde habita el olvido, porque quizás sea demasiado tarde para ti.
Y ahora seguiré sonriendo y volveré a escuchar esa música alegre que llevo tiempo sin escuchar. Y volveré a bailar con el corazón y a mantener esa esperanza que había perdido.
Ahora puedo decir que empiezo a ser yo de nuevo, y esta vez no dejaré que nadie me haga pasar por ésto otra vez. Al igual que ha vuelto mi sonrisa, el muro empieza a reconstruirse para dejar paso sólo a aquellas personas que de verdad me han demostrado que están ahí. Esas personas que son parte de mi, que aunque no vea todos los días, incluso no todos los meses, son importantes en mi vida.
He vuelto a ver ese mundo de colores que me estaba perdiendo por encegarme en los tonos grisáceos, después de tanto tiempo perdida puedo decir que me he encontrado.
Y seguiré pintando mi arcoíris, que por fin, ha salido tras la tormenta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario