"Caminante, no hay camino, se hace el camino al andar".

miércoles, 20 de febrero de 2013

Verano.

Tenias tanta ilusión por ser mayor 
e imitabas a tus ídolos en el salón. 
Querías ser un goleador en el 82 
Ser princesa de aquel príncipe que no apareció... 

Recuerda bien 
Tus cabañas construidas, querías ser una espía 
y tu madre te decía no esta bien 
que inventes mil fantasías 
y que vivas en tu mundo de baldosas amarillas... (8)

¿Por qué? Las cosas cuando éramos pequeños eran tan sumamente fáciles... limitarte a vivir en tu mundo de fantasía. Yo diría que fui una niña muy feliz, me encantaba leer y vivir en mi propio mundo, salir con mis amigos todo el tiempo y se me caía el mundo encima simplemente cuando me castigaban con no ir al parque un día o con no ver Los Serrano.

Y ahora si que ya no soy aquella princesa que soñé, mi príncipe azul destinó en la lavadora un día no importa cuando. Ahora las cosas no son fáciles, ahora es cuando vemos realmente cómo es el mundo. Y me pregunto, si estoy en la flor de la vida, ¿cómo será cuando no lo esté? Si realmente no estoy disfrutando esos años de locura infinita, de no parar y de evitar los problemas... ¿Cómo será cuando tenga una hipoteca, unos niños que criar, cuando mi jefe me explote en el trabajo para cobrar una miseria? Y lo que es peor... encontraré un príncipe con el que ser feliz y tener esos hijos o sólo conoceré sapos? Tendré trabajo estable y una casa en la que vivir?

No, no lo puedo saber aún y ni siquiera pienso en tener hijos porque es demasiado pronto. Pero no quiero ser una de esas personas que mueren solas, ni siquiera podría tener gatos, les tengo alergia. 
Pero de todas formas es demasiado pronto para pensar en esas cosas, ahora quiero disfrutar y olvidar todos los problemas, quiero ser una niña otra vez. Y ya no una niña, porque adoro la libertad de la que dispongo ahora mismo, pero al menos tener problemas que no causen tanto estrés ni vivir rodeada de hipócritas y sin sentidos.

Si, quiero encontrar la razón por la que levantarme cada mañana, y sé que probablemente tardaré en encontrarla, pero yo no pierdo la esperanza y seguiré luchando por mi, porque al fin y al cabo, nadie más lo hará. 

Quiero volver a esas noches de verano interminables, a no mirar el reloj porque no me importe la hora que es, quiero tumbarme en la orilla del mar, con el sol acariciando mi piel y los auriculares puestos, o simplemente leyendo. Quiero tener tiempo para mi, ir a mi pueblo y pasarme las tardes durmiendo porque por la noche y por la mañana había estado de fiesta, quiero que llegue el verano, ese que hace que se olviden todos los problemas y que el estrés desaparezca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario